lunes, 15 de diciembre de 2014

PORQUE CORRO

Empecé a correr por un hombre. A decir verdad, y aunque se me echen encima las feministas; literalmente empecé a correr detrás de un hombre. Teníais que haberme visto: estaba el hombre, un monte,  y a 3 metros yo con la lengua fuera cual soltera desesperada intentando alcanzar a su última oportunidad.

Corrí  porque nunca pensé que pudiese hacerlo. Aún hoy durante los primeros 50 metros pienso que no voy a llegar allí donde me propuse llegar antes de salir de casa.Y ese pensamiento es  el que me impulsa a apretar los dientes, agachar la cabeza y embestir

Yo corría en una cinta de gimnasio cuan ratoncito en una prueba de esfuerzo, ahora corro una especie de circuito que repito un día y otro. Probablemente siga siendo un ratón en una jaula más grande. Sea como sea ya no siento ese agobio que sentía en esa cinta , sino que me siento libre. Claro que  es una sensación de libertad ficticia , pero me hace sentir bien…… y hace tiempo que dejé de cuestionarme lo que me sienta bien porquesi.

Como Laura Ferrero (www.lauraferrero.com) corro para pensar en todo y no solucionar nada. Algo parecido me pasaba cuando nadaba.

Corro sin saber si soy supinadora o pronadora. Corro con los primeros playeros que me regalaron. Corro sin  ninguna app que me permita medir distancia, ritmo, calorías, rutas y altimetría .Corro para limpiar la cabeza y ensuciar la piel. Corro porque necesito agotarme.  Corro un poco como vivo, a trompicones.

Corro con la música de bershka, cuanto más bershka mejor ;porque la música machacona me ayuda a alcanzar esa especie de nirvana en la que dejo de oír a mi rodilla artrítica  y sólo escucho mi respiración.

Hasta que no leí un artículo de Leila Guerrero no supe que corría porque escribía. O tal vez escribo porque corro. Ninguna de las dos lo tenemos claro. Lo que si sabemos a  ciencia cierta es que para las dos es igual de vital e infructuoso. Cuando escribo pienso en correr . Y cuando corro pienso en escribir. Así de simple.

Aunque si alguien sabe de escribir, vivir y correr ese  es Murakami. Ese escritor  japonés con cara de buena persona , que todo hípster que se precie de serlo considera su autor de cabecera ; y  que un buen día decidió dejar su bar de jazz y dedicarse en exclusividad a correr maratones y escribir . En su libro De que hablo cuando hablo de correr lo explica claramente: "Ir consumiéndose a uno mismo, con cierta eficiencia y dentro de las limitaciones que nos han sido impuestas a cada uno, es la esencia del correr y, al mismo tiempo, una metáfora del vivir (y, para mí, también del escribir)".

Dice el guardianentrelcenteno que corre para dejar atrás a personas y cosas. Yo creo que todos corremos por el mismo motivo: para dejar atrás uno y alcanzar otro.Y es durante ese proceso que tenemos la ilusión de llegar a lograrlo. Claro que no  lo conseguimos , pero el esfuerzo nos vacía de todo lo que nos sobra para volver a intentarlo.


En definitiva corro porque para correr sólo necesitas eso, correr.